Visión del trabajo

Asertividad y Productividad
22 junio, 2015
Factor confianza
22 junio, 2015
Mostrar todo

Visión del trabajo

En un ambiente competitivo que exige especialización y eficiencia existe el riesgo de “funcionalizar” la organización, generando atomización, rutina o sinsentido en medio de nuestras labores. La cosificación del ser humano y el utilitarismo podrían llevar a “estandarizar” las tareas o funciones del personal, buscando que el trabajador se adapte como una pieza de un engranaje en una maquinaria. Si bien las técnicas o los sistemas son necesarios, estos no pueden desplazar a la persona como centro de la organización.

 

Algunas formas en las que se puede lograr esto es enriqueciendo la visión del puesto de trabajo. Cada miembro de la institución, sea cual fuere el cargo que desempeñe, debe ser invitado a enriquecer sus labores y ponerle su propio sello, sin reducir su rol al simple cumplimiento de tareas realizadas para cumplir o no ser sancionado, siguiendo incluso patrones externos incoherentes con los principios o valores de la persona.

El sistema de evaluación en las organizaciones, por lo tanto, deben medir no solo el cumplimiento de las metas, sino cómo se llega a dichos objetivos, incluyendo aspectos cualitativos como los principios y estilos de liderazgo que logren la involucración de todo el equipo de trabajo en un ambiente de libertad y cooperación.

Las responsabilidades de cada persona o área deben integrarse con los diversos departamentos de la organización, de tal forma que se tenga una visión holística, y un trabajo integrado propiciando la interrelación y objetivos comunes entre todos sus miembros.

El reto consiste en generar las condiciones apropiadas para que la persona responda a sus necesidades fundamentales y a su vez le permita aportar significativamente a las necesidades de la empresa. Esto requiere un cambio de paradigmas cuya mirada esté centrada en aspectos esenciales de la dignidad humana tales como: la libertad, capacidad de iniciativa, deseo de dejar huella en la vida de los demás. Desde esta óptica se deben estructurar todos los sistemas, procesos y dinámicas organizativas promoviendo la iniciativa y compromiso del trabajador, invitado desde el trabajo que realiza a desplegarse desde lo más profundo de su ser en un camino que lo vaya perfeccionando integralmente.

Autor: Carlos Muñoz G.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *